La comunidad para sanar el duelo gestacional por Karen Padilla

Hoy os quiero compartir esta reflexión de Karen Padilla, terapeuta gestalt especializada en duelo gestacional, sobre la importancia de la comunidad en procesos de pérdida gestacional. Porque, aunque a veces parezca que no es así, compartir las vivencias ayuda a caminar por ellas. En este espacio la voz de las mujeres que pasamos por estas experiencias es indispensable, pero también es importante dar espacio a las profesionales que nos acompañan. Si te apetece compartir tus reflexiones como profesional del acompañamiento, no dudes en enviarme un correo a somos@latribuinvisible.com. Juntas, tejemos una red de sostén para las mujeres que vendrán.

La comunidad sana

Perder un bebé es probablemente uno de los duelos más solitarios y silenciados que existen. Desafortunadamente, es por el tabú, la invalidación y la poca información, no porque sea un duelo inusual. De hecho, las estadísticas arrojan que uno de cada cuatro embarazos no llegará a término. Esto es una cifra alta.

¿Porqué si es un evento tan común, es un momento de la vida tan oculto?

Aún no me ha tocado la fortuna de conocer a alguien que al perder a su bebé no haya recibido las frases del tipo: “eres joven”, “ya vendrán otros”, “quizá venía enfermo”, “al menos no te encariñaste” etc.

Ninguna mamá desea escuchar estas frases.

¿Qué nos dicen realmente estas frases? Que el dolor de la pérdida no es válida, que se espera que sigamos adelante pronto, que el bebé no está reconocido y mucho menos tiene un lugar en la familia.

Esto es un mensaje muy contradictorio, porque el corazón de la mamá siente una cosa y el mundo le dice otra.

Es por eso que una red de apoyo es básica para las mamás en duelo. Una red de apoyo es aquella estructura que brinda contención. Valida el dolor y acompaña en la pérdida.

En el libro que escribí recientemente, ¿Dónde está Bebé?, hablo de la importancia de vivir el duelo acompañado de una comunidad que apoye. En mi caso, escuchar las historias de otras mamás, y que me escucharan a mí, no sólo me reconfortaba, sino me recordaba que no estaba sola.

Según el autor W. Worden, son cuatro las tareas que supone un proceso de duelo.

En primer lugar, aceptar la realidad de la pérdida, que se logrará después de las diferentes formas de negación.

En segunda instancia, experimentar el dolor de la pérdida, particularmente en el duelo gestacional, al ser una pérdida silenciada y que no se da el lugar adecuado, los padres tienden a reprimir y minimizar su sentir, la comunidad de apoyo pueden acompañar permitiendo que los padres expresen su dolor y rabia.

En tercer lugar, adaptarse a un ambiente en el que falta quien falleció, esto implica reestructurar a la familia integrando esta pérdida, no con evasión, sino con inclusión.

Por último, retirar la energía emocional del vínculo establecido, con esto el autor no habla de dejar de amar a quien se fue, sino de recuperar la capacidad de amar, ser felices y plenos aún con la pérdida, pues la vida sigue y es importante que eventualmente las parejas avancen de nuevo.

Si no hay una estructura que nos ayude a transitar el trayecto para darle un sentido a la pérdida, probablemente se quedará como un asunto inconcluso y un dolor guardado en el cuerpo.

Puede ser pareja, familia, amigos, un terapeuta, grupos religiosos, etc. Cada persona vive el duelo de manera diferente y puede obtener el apoyo de uno o varios de sus sistemas sociales.

En resumen, podemos vivir y dolernos con una pérdida solos, también podemos salir de la tristeza solos. Sin embargo, está comprobado que hacerlo acompañado facilita el proceso y a su vez, nos volvemos personas que aprendemos a sostener a otros, formando de esta manera una cadena que nos une a todos. Es por eso que la comunidad sana. Nos reconocemos en los otros, nos sentimos validados, apoyados, y eventualmente lo mismo podemos ofrecer a quien necesita un abrazo.

Por último, quiero hablar sobre el final del duelo. Frecuentemente encuentro en personas la pregunta de ¿cuándo va a terminar mi duelo? ¿cómo voy a superar esta pérdida?.

Quizá el duelo se vivirá a lo largo de toda nuestra vida de diferentes maneras, cuando extrañamos, cuando nos hace falta la persona o la añoramos. Si bien el duelo no tiene un final definido, el luto sí. El luto es nuestra etapa de dolor y sin sentido, de llorar y enojarnos, de sentir el estancamiento.

¿Cómo saber cuándo termina el luto?

A manera de respuesta, me gustaría dar aquella que dio la terapeuta Edith Eger para reconocer cuando un luto ha llegado a su fin.

Sabemos que ha llegado a su final cuando la pérdida no es una dimensión separada de la vida, la pérdida está integrada a la vida”.

T.G. KAREN PADILLA

Referencias:

Worden W. Grief Counseling and Grief Therapy, Springer Publishing Co, N.Y. 1982

Padilla K, ¿Dónde está Bebé?, 2020

Eger E. La bailarina de Auschwitz, Planeta, 2018

Imágenes de banco gratuito pixabay.com y Unsplash.com

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