Las tres palabras que ninguna madre quiere oír…

Las tres palabras que ninguna madre quiere oír…

No hay latido. Y después de oírlas te dirán que es un aborto. En el informe igual aparece algo de un óbito fetal o muerte intrauterina. Y tú, solo pensarás, si puedes pensar, que tu bebé ha muerto y que por qué…

Después de mi segunda pérdida descubrí que uno de cada cuatro embarazos no llega a término. Una de cada cuatro mujeres habrá tenido que oír estas tres palabras, junto con otras muchas que rompen el corazón. Recuerdo que la comadrona nos dijo que en sus 35 años de profesión, había visto a muchas parejas como nosotros, que nadie lo contaba, pero que pasaba mucho. Y no, no me consoló. Es más, no paraba de pensar… ¿Y dónde están?

He reflexionado mucho sobre lo que implica oír esto, además de que tu hij@ ha muerto. Implica perder un proyecto de vida y de futuro. Implica perder la confianza en tu cuerpo, en esa capacidad de gestar que se nos atribuye y que no siempre es así. Implica perder parte de tu identidad. Implica empezar a tener miedo a que algo pueda pasar, así sin avisar. Implica tanto… Y le damos tan poca importancia…

El duelo lo invade todo, pero estas tres palabras, que muchas veces dan el pistoletazo de salida en esta carrera, también. No queremos oírlas. Nadie quiere oírlas. Pero, cuando te toca oírlas, luego parece que no pesen, que no importen o que no afecten a tu vida. Nada más lejos de la realidad. Es necesario asumir, como sociedad y como individuas que la habitamos el impacto que tienen como natural por la vivencia que acompañan.

Por eso hoy os quiero dejar está reflexión que hice en El podcast de Temps de Dol sobre lo que representa oír estas tres palabras. Lo grabé hace un año, justo un año después de pasar por segunda vez por esta experiencia y despedir a Gala. ¿Qué sentiste tú al oír estas palabras? Si te apetece lo puedes compartir aquí, con nosotras. Y si en lugar de no hay latido, has tenido que oír otras palabras de esas que lo desmontan todo, explícanoslo también.

Te leo… Te leemos…

Episodio 2 – No hay latido

9 Comments
  • Elisa Sánchez
    Posted at 10:16h, 19 junio Responder

    No hay latido, jamás voy a poder olvidar todo lo que sentí. Quería dejar de latir yo también, y grite, muy fuerte, no me salían las lágrimas y ahora no paran de caer… Se portaron muy bien, nos acompañaron de la mano todo el tiempo, pero hay cosas que deben cambiar, ni niña no era el feto de…asi es como la recogí en el tanatorio y me dolió mucho, ella tenía y tiene su propio nombre. Duelen muchas cosas, pero duele la soledad como tu dices… Gracias

  • Sandra
    Posted at 07:09h, 20 junio Responder

    Yo también he tenido que oír esas palabras que te destrozan y encima en otro idioma (vivo en Holanda). La primera vez fue horrible, no me lo podía creer a pesar de conocer las estadísticas pero a la segunda todavía me dió más rabia, pensé otra vez!? Pero por qué? La verdad que se pierden las ganas y coges miedo a volver al médico y que de su boca salga la frase (Het gaat niet goed – No va bien).
    Intento ser positiva y pensar que algún día conseguiré tener un hijo/a pero no es fácil…la suerte es que todas las pruebas han salido correctas por lo que tanto yo como mi pareja estamos sanos.
    Mucho ánimo a todas y estoy de acuerdo en que es algo que se tendría que hablar más, nadie lo cuenta y es algo que ocurre mucho y no deberíamos sentirnos tan solas.
    Un abrazo desde Holanda.

  • Suz
    Posted at 08:32h, 21 junio Responder

    Yo tuve que «elegir» que dejase de latir. El mismo día que el testdaba positivo me hacían una biopsia, que también salió positiva. El tratamiento no era compatible con el embarazo, y sin tratamiento ni ella (siempre pensé que era niña) ni yo sobreviviríamos. Todo el mundo le restó importancia, incluso los médicos cuando pedí que me derivasen a Valencia para congelar mi corteza ovárica. Sólo tenía 26 años, era un embarazo buscado y deseado, y al oncólogo sólo se le ocurrió preguntarme si tantas ganas tenía de ser madre. Si lo logré fue gracias a una ginecóloga de IVI, porque, irónicamente, había sido donante de óvulos y se movió como nadie lo hizo. En la clínica a la que me derivó la seguridad social a hacerme el legrado, fueron crueles, poco empáticos, denigrantes, e incluso negligentes. Me obligaron a ver la ecografía y escuchar el latido, Mandaron a mi marido y a mi hermana a dar una vuelta con mis pertenecías, y a mi me mandaron a la calle de alta sin avisarles, sin móvil ni dinero, sin saber dónde estaba mi familia, sin darme ni un vaso de agua pero con la recomendación de que me tomase un zumito de naranja. Me trataron como a una delincuente, así de claro lo digo y lo siento. Pero te pillan vulnerable, en el peor momento de tu vida, y no atinas ni a defenderte. Es un trauma para toda la vida. Han pasado diez años, sigo viva, y como sospechaba, ya que fue cosa mía informarme porque nadie lo decía, estéril. Mi familia lo intentó, pero no supo. No pasa nada si no tienes hijos, eres muy joven, todo llegará. Los que no lo saben, a qué espero, te arrepentirás, a todas las mujeres les suena el reloj biológico. Y así, termino disimulando con todos. Por no discutir,por no incomodar. Y sí, vivo, y soy feliz, pero leo post como éstos y no puedo evitar deshacerme en lágrimas. Nunca fue mi elección. Y perdí a mi hija.

  • Pingback:La Tribu Invisible - Hablamos de salud reproductiva femenina con la Dra. Elisa Llurba
    Posted at 20:31h, 29 junio Responder

    […] las que las vivimos. También lo hacen las profesionales que nos tienen que acompañar y decirnos las tres palabras que ninguna madre quiere escuchar. Sé que queda mucho por hacer en cuanto a la atención tanto sanitaria como psicológica que se nos […]

  • Pingback:La Tribu Invisible - La importancia de vivir el duelo gestacional
    Posted at 20:38h, 09 julio Responder

    […] porque te han consolado. Para sentirse tranquilos, autoconvenciéndose de que, cuando te dicen “no hay latido” no es para tanto. Dicen eso para no asumir que sí, que hay un duelo detrás de esta vivencia, un […]

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    Posted at 05:43h, 14 julio Responder

    […] entonces, llegan las tres palabras, “no hay latido”, qué […]

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    Posted at 20:04h, 20 julio Responder

    […] veces cuando te dicen que el corazón de tu bebé ha dejado de latir, de lo primero que te dicen es “no te preocupes es normal, les pasa a muchas mujeres…” […]

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    Posted at 06:31h, 27 julio Responder

    […] me decía. Pero no fue así. Buscó el latido, ecografía abdominal, ecografía vaginal, pero nada. Pero no había latido. Lo supe enseguida, al ver a Pol hecho una bolita, inerte. Cuánta culpa que sentí. Aborto […]

  • Pingback:La Tribu Invisible - Soy una de cuatro
    Posted at 20:05h, 10 agosto Responder

    […] luego resulta que te pasa a ti. Y cuando empiezas a explicarlo con la boca pequeña, porque, seamos francas, nadie quiere oír […]

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